El Congreso de la Ciudad de México aprobó la reforma constitucional en materia de doble nacionalidad, convirtiéndose en uno de los 17 estados necesarios para consolidar la reforma a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. En una sesión extraordinaria, el Congreso discutió la reforma recientemente avalada por el Senado. Durante el debate no hubo oradores a favor o en contra; los diputados solo expresaron sus razonamientos de voto. La oposición, representada por la diputada de Acción Nacional Claudia Pérez, afirmó que el trabajo legislativo debería centrarse en problemas urgentes como seguridad, salud, economía y justicia, en lugar de discutir temas de nacionalidad. Por su parte, el diputado morenista Roberto Castillo sostuvo que la reforma impide que los funcionarios en ejercicio invocen una nacionalidad extranjera, usen pasaportes externos o busquen protección diplomática de otro Estado. La priista Tania Larios señaló que algunos legisladores de Morena, como la senadora Karina Ruiz, se abstuvieron de votar por mantener su residencia en Estados Unidos, lo que ella calificó como traición según sus compañeros. Finalmente, el diputado migrante Raúl Torres de Acción Nacional advirtió que la reforma afecta a personas binacionales que aspiran a cargos públicos, indicando que aquellos con pasaportes europeos u otros tendrán que renunciarlos si desean servir en México.