Papa León XIV. Alerta sobre la IA. Foto: Alessandra Tarantino / AP
domingo, 31 de mayo de 2026 · 07:00
Nos encontramos en los umbrales de la singularidad. No se trata de una imagen de la ciencia ficción, sino del razonado diagnóstico formulado por quienes hoy encabezan el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). En ese contexto, la advertencia ya no apunta a un futuro remoto, sino a un cambio que podría irrumpir en un plazo sorprendentemente corto.
1. Las advertencias desde Google
Durante la reciente conferencia de desarrolladores de Google, Demis Hassabis, director de DeepMind y Premio Nobel de Química 2024, formuló una afirmación que debería interpelar a instituciones, gobiernos y sociedades: la Inteligencia Artificial General (AGI) ya no pertenece a un futuro lejano, sino que aparece como un horizonte cercano, posiblemente alcanzable hacia 2029.
En el acto insignia de Google, celebrado los días 19 y 20 de mayo en Mountain View, California, Hassabis sostuvo que la humanidad se encuentra en los albores de la singularidad y que dispone de apenas unos pocos años para prepararse para la llegada de la AGI. Su mensaje parece sentenciar al futuro: el cambio tecnológico no sólo será profundo, sino también extraordinariamente veloz.
Frente al desbordado entusiasmo que suscita una tecnología capaz de avanzar a una velocidad “diez veces superior” a la de la Revolución Industrial, emerge una objeción de fondo. En su encíclica Magnifica Humanitas. Sobre la custodia de la persona en tiempos de la inteligencia artificial (2026), el papa León XIV formula una pregunta que los algoritmos no pueden responder: ¿estamos construyendo una herramienta para ampliar la plenitud humana o un sistema que terminará acelerando nuestra obsolescencia moral?