Consejos y guías sobre cómo utilizar medicamentos para tratar la obesidad, como mounjaro y ozempic, circulan masivamente en redes sociales. Aunque estos fármacos pueden ser efectivos para pacientes con ciertas patologías, especialistas advierten que su uso no es general ni apropiado para perder unos kilos de más.
Diana Castañares, especialista en nutrición clínica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, consideró irresponsable hacer recomendaciones sin una evaluación individual de cada paciente y sin atención multidisciplinar, ya que la obesidad es una enfermedad compleja.
Rubén Silva, experto en diabetes del IMSS-Bienestar, destacó que estos medicamentos no son inocuos y tienen efectos secundarios. Alertó que sin vigilancia médica, al suspender el fármaco se puede recuperar más peso del que se perdió.
Castañares advirtió que promover el uso de estos medicamentos mediante videos en internet sin evaluar la composición corporal y el estado de salud del paciente representa un riesgo, porque no solo se trata de usar el fármaco, sino que debe acompañarse de una dieta adecuada y actividad física. De lo contrario, la disminución de peso corporal puede provocar una pérdida importante de masa muscular, generando efectos adversos.
Señaló que en muchos contenidos difundidos en internet se observan personas buscando un peso ideal sin justificación médica real, pretendiendo perder entre 10 y 30 kilos sin considerar sus condiciones de salud ni su contexto social, lo que las pone en riesgo.
En México, para adquirir fármacos como ozempic, cuya sustancia activa es la semaglutida, y mounjaro, que utiliza tirzepatida, se requiere receta médica. La Cofepris alerta que su uso indiscriminado y sin supervisión puede representar riesgos para la salud.
Ambos medicamentos fueron lanzados para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y, bajo supervisión médica, para el control de la obesidad en pacientes con comorbilidades relacionadas con el peso. Pertenecen a la familia de fármacos que imitan hormonas reguladoras del apetito.
Silva concluyó que estos tratamientos son buenas opciones cuando son indicados por especialistas con acompañamiento profesional de salud, ya que pueden mejorar la condición de quienes sufren obesidad, pues el objetivo no es solo perder peso. Por ello, resulta muy irresponsable automedicarse o promover el uso de estos fármacos sin una valoración médica integral.