Empleados de Mercedes Benz salieron a las calles este viernes para manifestar su rechazo a los planes de reducción de gastos de la empresa automotriz. Las protestas, convocadas por el sindicato IG Metall, tuvieron lugar en distintas plantas del fabricante alemán, desde Sindelfingen, en el sur del país, hasta Bremen, en el norte.

La líder sindical Christiane Benner criticó duramente las medidas durante un mitin en Düsseldorf: "Mientras los accionistas reciben ganancias cuantiosas, los trabajadores deben sacrificar derechos establecidos en sus contratos".

Los planes de la empresa contemplan extender la jornada laboral sin incremento salarial y reducir prestaciones sociales, según informó el sindicato. La compañía reconoció que prèsenta un plan de austeridad argumentando que "los costos estructurales en Alemania, especialmente los laborales, no son competitivos internacionalmente".

Las convocatorias reuniron a más de 33,000 participantes a nivel nacional, de acuerdo con IG Metall, mientras que Mercedes confirmó cerca de 16,000 asistentes en seis de sus instalaciones.

Estas manifestaciones representan el comienzo de una serie de acciones en el sector automotriz alemán, que atraviesa por dificultades debido a la competencia china, aranceles en Estados Unidos y baja demanda en mercados principales. En las próximas semanas se esperan protestas similares en Volkswagen, empresa que analiza eliminar hasta 100,000 puestos de trabajo y cerrar cuatro plantas en territorio alemán.

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